22.11.10
Sinceramente me sorprende que vuelva a escribir en el blog después de haberlo abandonado casi tres meses completos. Pero es una necesidad volver a escribir. Igualmente voy a eliminar algunas entradas, porque no venían al caso, o eran demasiado boludas. No es que me arrepienta de haberlas escrito (en ese caso, hubiese eliminado el blog hace más de dos años, pero sigo conservando todas las incoherencias que escribía) sino que no venían al caso, eran cosas sin sentidos, como dije antes, incoherencias. Tampoco me gusta el blog demasiado lleno, por eso había puesto una entrada por página, pero como nunca me decido por nada y siempre hay otra vuelta de rosca para darle, voy a cambiarlo un poco, sobre todo porque las cosas que antes me parecían divertidas, finalmente terminan "aburriendome" y vuelvo a lo clásico. Lo cierto es que después de leer un blog que es muy popular, y que no voy a mencionar para que tenga más popularidad, me pintaron las ganas de volver a escribir, y por eso es que estoy diciendo todas estas incoherencias y dando explicaciones que nadie jamás va a leer pero las doy porque tengo ganas, porque quiero, porque me aburro, porque sí. No tengo que dar ninguna explicación. ¡Ven! Ahí tienen un ejemplo claro de que nunca me decido, empecé diciendo que no daba explicaciones porque quería aunque no debía, y terminé explicando que no tenía que dar explicaciones. En fin, como antes lo único que hacía era escribir que me iba mal en el colegio, mi casa y contaba sobre con cuál cachibache (no, no exagero, literalmente son cachivaches) me había escapado del colegio o a qué lugar había ido a parar, pensé que no tenía mucho sentido escribirlo. Mentira, no lo pensé, de hecho dejé de visitar el blog porque me aburría y me cansó. Un par de veces abrí el blog, pero al momento de poner la mayúscula para empezar a escribir, no sabía que poner. Ah, si, volviendo a los cachivaches, realmente eran (y por lo que sé, siguen siendo) eso, unos cualquier cosa. Pero a fin de cuentas eran y algunos siendo mis amigos, y a pesar de las que se mandaron y creíamos sabernoslas todas, los sigo queriendo, en menor medida pero andan por algún lugar de mi corazón. Tengo la capacidad (despreciable) de guardar los mejores momentos, teniendo una memoria selectiva y así acordarme sólo de los buenos momentos y las risas que pasamos, y no de las peleas y del típico "ya no es lo mismo". Entonces me acuerdo, con cariño, pero no quiero volver a ser lo mismo de antes y la ronda con la "mala junta". Y no, no quiero decir que eran malas personas porque nunca jamás me obligaron a nada, sino que uno se deja influenciar por la vagancia (algo que siempre me ganó, jamás pude contra el hecho de ser una "vaga"). Lo sigo siendo, pero como dije, en menor medida. Y justamente teniendo que ver con esa exasperante vagancia, quedé libre en el colegio y no voy más. No sé si estudiar o repetir, porque falta mucho tiempo para decidirlo. Mentira, no falta mucho tiempo y todavía no me decido, já. Pero son cosas que pasan y también debería dejar de anular o "tardar" las decisiones. Son cosas que tengo que aprender, y sobre todo mejorar.